-¿Ese “mundo”?-Nethan estaba sentado despreocupado de cómo su
amigo seducía al abismo al moverse hacia adelante y atrás.- ¿Cuál mundo?
-El de los adultos… Me encantaría hacer algo que marque el
fin de mi inocente –Nethan sonrió burlonamente- Mi inocente niñez. Ya cuando
tengamos treinta años pensaremos en otras cosas, seremos otras personas. Tú,
como yo creo, serás un excelente navegante. Mirarás el mar como mirarías al paraíso.
Tu tripulación te tendrá miedo con cierto deje de respeto y lograrás hazañas
que nadie pensó realizar.
-Tsk… ¡Qué futuro el mío! ¿Y el tuyo, mi sirviente marino? –bromeo
Nethan colocando una mano en su pecho que se llenaba de aire simulando estar
orgulloso de si mismo. Geoffrey bajó la mirada, perdido entre el paisaje que
tenían enfrente, sin saber qué responder.
-¿Yo?- se interrogó en voz alta.- No lo sé. Tal vez seré
como ese señor. Mira como limpia la vereda, lo hace con orgullo.
-¿Cuál?- Geoffrey lo
tomó del brazo y lo acercó más al balcón, mirando directo a un edificio
antiguo. Un señor con una sonrisa limpiaba el asfalto usando una escoba.
-¿Asi pensas que vas a terminar?
-No lo creo, lo sé. Mirame, Nethan, solo sé lo que tu me
dices. Solo soy lo que tu eres. Y cuando te vayas, tendré que vivir de algo.
Ese será mi destino, con suerte.- Miró más detenidamente al empleado cuya
mirada reflejaba algo más que alegría. Nethan se quedó callado por un momento
cuando el viento llamó su atención.
-Creo que la vida es lo que tu quieres que sea. Puede ser
alegre si quieres o triste y penosa. Pero siempre será tu vida.-
-Sabías palabras, aunque creo que te equivocas en algo, mi
amigo.-
Nethan se enderezó a su lado, era más alto que Geoffrey por
varios centímetros.- Tu no serás ningún barrendero, tu serás mi mano derecha.
Con tu intrigante pero cierta filosofía podrámos manejar nuestro barco y surcar
los siete mares.
Uno al lado del otro, posaron sus ojos en el señor que se
detuvo para saludar a quien pasaba por la calle. Algún conocido, algún amigo,
supusieron ambos.
-¿No sientes nostalgia?- preguntó pensante Geoffrey.
-¿De dejar de ser niño y volverme adulto? No. Solo que ahora
tengo un poco de sueño, volvamos a casa.(...)"



0 comentarios:
Deja un comentario